20.
| Arman |
La observo, me quedé petrificado. Sé que no debería estar reaccionando de esta forma, mi mente no debería divagar en pensamientos impuros. Rápidamente recupero mi autocontrol y desvío la mirada, me acerco a ella con cuidado.
— ¿Me quieres ayudar a servir la comida? — no veo otra cosa que su rostro.
— Sí — susurra, no es muy comunicativa.
Camino hacia el mesón cerca de la cocina, asegurándome de que ella me siga. Cuando está a mi lado, le enseño cómo emplatar la comida y lo hace a la pe