Zero.
Lily y yo andamos despreocupadamente por el estacionamiento del edificio donde vivo, después que se dio una ducha, bajo y almorzamos con su familia, es agradable estar con ellos, me siento aceptado, querido y como si fuera parte de ellos, Sal se asegura de consentirme siempre que voy por lo que en serio disfruto mucho estar con ellos.
En realidad son como mi respiro de aire fresco, de alguna manera llenan el vacío que crece a diario en mí, los había extrañado y no lo había notado hasta qu