Zero.
Las horas pasan y estoy igual de frustrado y cabreado con todo lo que paso entre Jake y yo, esa jodida chica me va a volver loco, no entiendo cómo es que alguien como ella puede generarme tanta calma, tanto bienestar y al mismo tiempo desesperarme tanto.
Doy un largo trago a mi cuarta cerveza y la dejo una vez más sobre la barra, mientras me fijo en las largas piernas de la chica que se encuentra del otro lado atendiendo a un sujeto varios puestos más allá. Suspiro una vez más mientras el