Brook.
Me remuevo entre las sabanas de mi cómoda cama, girándome una vez más, buscando la posición adecuada para conciliar el sueño, pero nada de lo que hago parece ayudar, no puedo sacar a ese chico de diferente color de ojos de mi cabeza.
Llevo mis manos a mi cara exhausta, desde que me dejo aquí en medio de una enorme confusión y se largó cabreado no he logrado concentrarme en otra cosa, ni pensar en nada mas que no sea la forma en la que me miro al bajar del auto.
— No entiendo a ese chico