Rio divertida con su expresión de chico malo a punto de hacer alguna travesura y echo a correr junto a el para evitar que me ensucie, el ríe y hace como si va a atraparme pero se detiene de golpe y me ve serio.
— ¿estás bien? — su pregunta me toma completamente por sorpresa, no solo a mí a los demás también que de inmediato me observan con curiosidad
— Sí, estoy bien, terminemos con la pizza que muero de hambre — comento evadiendo por completo el momento incómodo y andando hacia la cocina donde