Alexis
Sin dificultad alguna brinco la barda de la mansión Byrne, me acomodo bien el pasamontañas para cubrir mi rostro, aunque ha esta hora de la madrugada está completamente solitario, un poco de niebla me esconde al escurrirme por los jardines y llegar abajo del balcón de Vanessa, comienzo a trepar sintiéndome algo ansioso, su correo diciéndome que ocupaba verme con urgencia me tiene un poco descolocado, no sé si hizo un gran descubrimiento o se metió en un gran problema.
Cuando llego a la