—Lo mismo te digo —solté.
Pasé por su lado y la rocé con el hombro como si fuera un mueble, sin mirarla.
Subí y entré a mi cuarto……mientras más segura esté ahora, más fuerte va a ser la caída cuando Martín se cambie de bando.
Pasé casi todo el día sin verlo.
Hablé con Camila por teléfono por cais un