Alcé la mirada, fingiendo ligera sorpresa, como si me tomara desprevenida.
—Qué bueno que lo notaste —dije con una pequeña sonrisa suave—, solo quería que todo saliera bien para ti.
Él respiró hondo, como si aquello le pesara y al mismo tiempo le gustara.
—¿A qué se debe este cambio, Melanie? —pregu