El poco autocontrol que le quedaba estuvo a punto de romperse. Su rostro se tensó con rabia, miedo y celos, mientras miraba de un lado a otro entre el vidrio y yo.
—¿Cerrar un ciclo? —repitió, acercándose con los puños apretados—. ¡¿Estás loca, Catalina?! ¿Qué m****a pasa por tu cabeza? ¡Ella no tie