Capítulo 265
—Sí… yo mismo llevé a Mel aquel maldito día a buscarlo —musitó con amargura—. Pero jamás he creído en esas patrañas de chamanes y brujerías. Para mí no son más que farsantes miserables que viven de exprimirle el dinero a la gente desesperada. Son puras estupideces… y aun así, no trago esto. ¿Qué dem