—Sí. Necesito ir a un lugar. Y tú vas a llevarme.
Santiago asintió rápido, nervioso.
—¿Consiguiste el baúl?
Él miró hacia los lados, como si alguien pudiera escucharlo.
—Sí, señora, ya está escondido en mi habitación tal como pidió
Tomé el cofre donde guardé todos los documentos, fotos y objetos de