—Venimos a hacerle unas preguntas —dijo Claudio.
El hombre los miró uno por uno, como si los midiera.
—La lectura tiene un costo —avisó—. Doscientos dólares.
—¿Doscientos dólares por una lectura? —exclamó Rita.
Claudio ni pestañeó, sacó la billetera, contó el dinero y lo dejó sobre la mesa…. El tal