Claudio me cortó con un grito que me hizo estremecer
—¡¿Cómo demonios sabes todo eso?! —me espetó, con los ojos encendidos de furia.
Cruzó la distancia entre los dos y me agarró de los hombros con fuerza, lo suficiente como para que todo el cuerpo me temblara.
—¿Me has estado investigando…verdad? —g