Capítulo 134
Cuando el auto se detuvo, no estaban en la casa, era una clínica, un lugar frío, limpio, que ya de por sí daba mala espina, entraron a recepción, donde una secretaria los esperaba con una sonrisa forzada, él habló con ella en voz baja, firmó unos papeles, todo en modo automático, como si estuviera m