El hombre volcó el líquido sobre la otra pierna y el efecto fue inmediato, demasiado, el grito que salió era puro dolor ,imposible de contener
—¡PAREN! ¡POR FAVOR! —gritó Yolanda el cuerpo temblándole sin control — ¡solo obedecí…… solo hice lo que me dijeron!
Los hombres se detuvieron y miraron a M