Martín apretó la tablet con fuerza. El último video había terminado, pero las imágenes seguían en su mente.
El video mostraba el dormitorio, con una luz tenue. Melanie estaba arrodillada, llorando. Su ropa estaba rota en un hombro. Martín, en la pantalla, parecía un extraño, enfadado y con los puños