Mundo ficciónIniciar sesiónTadeo se quedó quieto, viéndola hacerlo, sintiendo cómo la última esperanza que le quedaba se le deshacía enfrente sin que pudiera evitarlo. Quiso hablar, quiso detenerla una vez más, pero ya no le salió nada. La impotencia le cerró la garganta y lo dejó paralizado.
El doctor revisó la firma, asintió y llamó a la enfermera para que p







