Estefan por su parte volvió a su habitación en el palacio, se arrepiente de no aceptar la mansión en la capital que le darían al estar seguro que nunca la necesitaría. Ahora debe salir del palacio y por lo que parece tendrá que quedarse en una pensión.
Tener que convencer a Elizabeth de volverse su esposa no sabe cuánto tiempo le tomará.
Al regresar se dio un baño y se acostó en la cama, en la soledad de su habitación solo podía pensar en Elizabeth, esa chica que ahora se había vuelto importante