Al regresar a la mansión, se reunieron en el salón principal todos ya que querían recibir la noticia de parte de Elizabeth del rompimiento con Estefan. Al no recibir lo que esperaban, tal y como Samira pensó, el duque dio un grito al cielo.
—Elizabeth ¿Cómo se te ocurre aceptar?
—Padre —debía intentar calmarlo —debes entenderme.
—¿Qué voy a entender? — dijo el duque levantándose. —dijiste que no querías casarte con él. Sabes que cuentas con nosotros.
—Samira puede entender lo que yo siento. N