Estefan en su habitación está acostado en la cama mirando al techo y sus manos bajo su cabeza, frunció el ceño y en su rostro se reflejó molestia.
—¿Qué hace esa mujer aquí?
Se levantó quedando sentado en la cama, sabía muy bien a quién pertenecía el olor que percibió y esto le molesta.
—¡Qué mujer tan irritante! —esperó unos minutos mirando hacia la puerta y luego se levantó caminando hacia ella. Al abrirla su enojo empeoró —¿Qué quieres?
—Vine a verte —dijo Yesenia sonriendo, intentó acerca