“Estas acaban de llegar junto con dos cajas más pequeñas”.
“Gracias, son para la tumba de Ada. Me ocuparé de ellas mañana, déjalas en el pasillo y me llevaré estas”, digo, tomando el gran ramo de una mezcla de flores que pensé que le quedaba bien cuando mandé a hacer este ramo.
Zade levanta una ceja. “Dije que la consolaras, no que la llevaras a una maldita cita”.
“Déjamelo a mí”. Le frunzo el ceño.
Esto no es demasiado, ¿verdad? En realidad no creo que lo sea.
Valerie sonríe mientras coloc