ZADE
Ella ha estado en silencio desde que saqué mi camioneta del garaje y comencé a cargar el equipaje en ella.
No le di otra opción porque cuando fui a su apartamento esta mañana. Ellos habían revisado sus pertenencias, aunque casi nada se había movido. Las señales reveladoras y una pequeña revisión lo dejaron en claro.
Estuve en la habitación de Valerie, estuve en sus cajones, y hasta en sus pequeñas tangas sensuales, todo estaba ordenado. Y los habían tocado, movido tan levemente que lo no