ZAIA.
"¿Qué pasa?", pregunto preocupada. La reunión había terminado y acabábamos de llegar a casa. Inmediatamente, llamé a papá en el coche, pero no me había contestado, lo que me preocupó enormemente.
Sebastián me había dicho que mantuviera la calma y me sentí aliviada cuando me devolvió la llamada hace unos momentos.
"Tranquila, Zaia. Todo está controlado, pero deberías venir abajo en cuanto puedas", me dijo papá con calma.
¿Por qué sonaba... diferente?
"¿Qué pasó?", pregunté. "¿Diji