Jade McCain.
No puedo dejar de mirarlo a los ojos, el momento en que todo pasó en cámara lenta cuando aquella caja por poco cae encima de mí y llega a sostenerla tan rápido cuando estaba a casi un metro de distancia. Lo que me hace quitarle los lentes. Su cara cambia dándose cuenta de lo que ha pasado.
— No estás ciego… — es lo primero que sale de mi boca, traga saliva y me alejo de él y el estante, veo que acomoda la caja y me mira extendiendo su mano. Miro sus lentes se lo regreso — Dios mío