Diana ve el reloj en su muñeca, ya toma el teléfono y llama a Enzo, tras unas breves timbradas finalmente Enzo contesta —Enzo... ¿Llegarás para almorzar?— pregunta.
Enzo se siente feliz al recibir una repentina llamada de Diana que rara vez llama y responde— No podre llegar para almorzar.
Diana se queda rígida ante la respuesta de Enzo, ella preparó con mucho esfuerzo el almuerzo para Enzo, quería comer con él; sin embargo, ahora recibió una respuesta contraria a la que quería escuchar.
—Compre