—Diana regresa a la habitación —nuevamente se lo pidió Enzo.
Diana sin embargo se negaba a dejarlo en su condición actual, volteo a verlo y dijo preocupada —Estas herido, necesitamos tratar esa herida de inmediato.
—Estare bien, tu regresa ahora a la habitación.
El rostro de Diana palideció de inmediato y las lagrimas fueron inevitables —¿Cuando nos dejarán en paz?... siempre alguien tiene que perturbar en nuestras vidas, ya sea tu familia o otra persona nos nos dejan ser felices.
Enzo no pudo