—Que tal si mando a mis hombres para que te amaren y te tiren al mar para ser comida de tiburones, aunque sentiría pena por ellos... podrían tener una indigestión si te devoran— dijo Enzo con una sonrisa burlona— Oh podría lanzarte de un helicóptero, también podría dejarte en una isla sin ningún recurso.
Diana se quedó estupefacta por las palabras de Enzo, se preguntó que si toda sus ideas lo había sacado de películas descabelladas.
—Enzo no creó que este tipo valga tu tiempo, vámonos
—Irnos y