Yo, Mika
Yo, Mika
Por: Ninna Calamidades
Yo, Mika

Han pasado veintidós años desde que la oscuridad cubrió la tierra, sabíamos que los recursos naturales se agotarían, pero no hicimos suficiente, nuevas enfermedades azotaron a la humanidad, los gobiernos respondieron con violencia. La facción religiosa señalo que la era del apocalipsis había llegado, sus iglesias se volvieron santuarios, la gente se arrodillo ante sus santos, sus Dioses, pero nadie los escucho. El vaticano anuncio que pronto una nueva era estaba por comenzar, una era de justicia, paz y seguridad para todos; un nuevo orden mundial. Lo que siguió después fue peor que el apocalipsis que todos describían en sus libros sagrados, la guerra, la muerte de miles de personas inocentes, irrelevantes para los altos mandos.

El mundo se rompió, las facciones que por años nos habían mantenido en orden, que nos habían hecho saber cuál era nuestro lugar…hidesaparecieron, las armas biológicas comenzaron a azotar a la población, hasta que todo se detuvo, ya no había más que arruinar, realmente estábamos jodidos, no había nadie a quien explotar ni un mundo por el que valiera la pena luchar. Los líderes religiosos fueron asesinados, la gloriosa era que nos esperaba al final de un periodo de sufrimiento insoportable jamás llego, la gente perdió la fe o quizá solo entendieron cuál era la verdadera realidad, ya no necesitaban dioses, deidades, santos, profecías o cualquier cosa que se alimentara de una fe ciega.

Las iglesias y templos se convirtieron en centros de refugiados, hospitales y centros de ayuda humanitaria.

La ONU decidió por fin tomar su papel, creó un comité conformado por las mentes más brillantes de la época, pretendían brindarle a la humanidad una segunda oportunidad, restaurar el mundo que había quedado después de la guerra, de la hambruna y de la hostilidad de un planeta en el que ya no éramos bienvenidos.

El comité de rescate siempre estuvo dividido, una parte de ellos pensaba que el éxito de su misión radicaba en lograr la supervivencia de cualquier ser vivo en el planeta, en tanto eso significara una nueva oportunidad de vida; sin importar su color de piel, estatus social, o su cuenta bancaria.

Creían que la clave se encontraba en enseñarle a la humanidad una nueva forma de vivir en el planeta.

La otra mitad, pensaba que el secreto se encontraba en nuestros genes, millones de años de información aprendiendo, transmitida atreves de la evolución, insistían en que el material genético dañado debía ser eliminado por completo. Cualquier persona con predisposición a enfermedades crónicas incurables, cuya descendencia podría heredar el mismo destino, padecimientos mentales, comportamientos autodestructivos debían ser erradicados y rápidamente.

Ambos bandos poseían patrocinadores poderosos, ricos y oponentes difíciles en una guerra que solo terminaría por arruinar lo que quedaba del planeta.

Los rumores dicen que el virus al que llamamos titán, nació en las instalaciones que la ONU destino para salvar a los humanos y se desato por error en el campo de guerra, fueron las fuerzas militares que intentaban protegernos las que lo trajeron a la población, fueron ellos quienes asesinaron a niños, mujeres y hombres.

Una nueva fuerza política nació y derroco a la ONU y los esfuerzos de esta para salvar al mundo, los sobrevivientes del comité intentaron ayudar a las personas desamparadas que quedaban vivas, pero, bajo la presión de RECO (recuperación y contención), la nueva corporación, su única salida fue esconderse, huir y recobrar fuerzas.

Reco se bañó de gloria, con la promesa de comenzar la reconstrucción de la civilización y el hallazgo de una cura para un mal que ellos desataron, un nuevo orden mundial había comenzado, las personas importantes, ricos, políticos, todo aquel que representaba un beneficio para el nuevo orden, fue ubicado en periferias, lugares con todas las comodidades, lujos, prosperidad.

Mientras que los menos afortunados, los marginados, aquellos que habían contraído una enfermedad o se habían contagiado de algún tipo de virus desarrollado durante los días de oscuridad, viven refugiados, como salvajes, solos, sin ningún gobierno que vele por ellos.

Titán resulto ser un virus despiadado, altamente contagioso y con mutaciones inimaginables, pero también brinda habilidades únicas y poderosas a quien lo padece, Reco solo quiere la parte buena de ese virus y comenzó una cacería sin precedente, parece que existe un suero que potencializa las bondades del virus e inhibe los efectos secundarios del mismo.

Súper humanos, eso buscan, humanos mejorados, humanos fuertes y resistentes en la guerra.

La tensión política está por el cielo, la lucha por el poder entre las potencias que quedaron de pie es evidente con cada año que transcurre y mientras logramos recuperar lentamente el planeta que arruinamos, la sed por controlar los recursos que quedan crece. El gobierno que logre poseer dicho suero podría imponerse, una raza nueva y suprema que esclavice a los demás.

Reco está convencido que dos miembros valiosos del comité que nombró la ONU lograron descifrar el código del virus titán y crearon un suero que mejoraría nuestro ADN, según información que recabaron, dicho suero fue probado en algunos sujetos como parte de un proyecto experimental y dedica sus recursos y esfuerzos a capturar a todo aquel que formo parte de este experimento.

Mika

-Un frio estremecedor se desliza desde mis rodillas a mi nuca; un dolor punzante nace en el fondo de mi cabeza y mis oídos pican con el retumbe de todos los gritos que chocan contra mis tímpanos. El frio suelo debajo de mis pies me distrae del momento; parpadeo a mil por hora tratando de recuperar mi vista, escucho las pisadas amenazadoras de aquellos que me gritan. Vienen por mí, estoy empapada y mi cuerpo duele con cualquier movimiento.

Un apretón en mis brazos me devuelve a la realidad.

El rechinido de sus pies hace eco por el corredor, mientras es arrastrada hasta la luz al final del túnel - todo estará bien, -le dice un hombre que al mismo tiempo la sujeta del brazo con fuerza, y de pronto me pierdo en la oscuridad y me desmayo.

Capitulo 1

¡Está despertando!- dice una mujer de bata blanca.

Hola, bienvenida Mika, dice una señora de aspecto amable mientras revisa sus signos vitales. -Así es, tu nombre es Mika, eso decía la placa con la que hallamos en ese espantoso lugar.

Mika se incorpora y trata de mantener la calma, hace un par de horas estaba siendo arrastrada en un túnel húmedo, oscuro y apestoso, ahora estaba siendo atendida por un grupo de mujeres que parecían interesarse en ella, antes de poder articular una oración una mujer desconocida entra a la habitación, -¡Muy bien!, soy la doctora Brenda, debo hacerte algunas preguntas, ahora que has despertado, ¿recuerdas algo antes de que te encontráramos?-, pregunta entusiasta, Mika permanece en silencio, Brenda la mira fijamente y suspira, -bueno, todos llegan desorientados aquí y no recuerdan ni su nombre, tienes suerte de saber el tuyo, iremos lento te daremos algo de ropa y te uniras a los otros en el complejo-, una de las enfermeras toma ropa de un enstante y se acerca lentamente a Mika, Brenda señala la cortina a unos pasos de la cama y Mika trata de levantarse, sus piernas parecen dos trozos de fideos, y su cabeza punza con fuerza, Brenda la toma del brazo y gentilmente la conduce tras la cortina, mientras Mika se desnuda mira detrás suyo el espejo, Brenda hace una pausa y la observa, las marcas en su espalda no pueden ignorarse, -a veces es mejor no recordar algunos episodios de nuestra vida-, le dice mientras cubre las marcas de Mika con una manta, Mika continua vistiéndose, -si, tal vez tienes razón.

Mientras Mika recoge su cabello y termina de alistarse Brenda abre un cajón de un escritorio de la habitación, -ten, esto es tuyo, es lo único que tenías cuando te hallamos, - una pequeña placa de metal con la palabra “Mika T.” que Mika sostiene en sus manos y lleva a su cuello, dejándola colgar sobre su pecho.

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