- ¡Ya está lista señorita!.- La mujer que se había encargado de prepararla dijo emocionada, girando su silla hacia el espejo.
Aura miraba su reflejo y sus ojos no podían creer lo que veían.
Su cabello castaño estaba suelto, con suaves ondas cayendo hasta sus caderas, su maquillaje era sencillo y natural, resaltando sus labios y ojos. Llevaba las joyas predispuestas para ella de la nueva colección y un vestido dorado que se amoldaba a su figura, de mangas largas y escote discreto.
Acarició con s