Mandy se quedó en la obra durante toda la tarde. Después, fue a la ciudad y se dirigió al hotel donde ella y los proveedores habían quedado en reunirse.
Al llegar allí, vio que el salón privado estaba vacío.
Mandy supuso que estaban haciendo una escena por razones que ella desconocía. No dijo nada, pidió una taza de té y esperó tranquilamente en el gran salón.
Esperó cuatro horas, desde el mediodía hasta la tarde. Solo entonces llegaron los proveedores. Entraron en grupo, llamándose hermanos