Ignorando su pregunta, Harvey York frunció las cejas y levantó la voz. "¡Dímelo! ¿Qué es lo que pasa con este cheque?".
"Es…".
Simón Zimmer vaciló.
"¡¡¡Dime!!!".
Harvey rugió de repente.
En ese momento, Harvey emitió una vibra tan violenta y tiránica que era difícil describir en palabras. Era tan intenso que Simón Zimmer y el Amo Zimmer casi dejan de respirar.
Los dos sintieron como si algo grande e invisible estaba apretando sus cuellos.
Nada era más aterrador que la mirada de Harvey.
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