Una figura esbelta entró en el vestíbulo.
Era Yvonne Xavier.
No iba maquillada, usaba unos vaqueros y una camisa blanca acompañados de unas gafas con montura negra y una coleta.
Aun así, se veía encantadora y seductora. Su cuerpo desprendía pureza y deseo. Las miradas de todos se clavaron en ella.
En cuanto apareció Yvonne, la sala se quedó en silencio. Aunque todos estaban sorprendidos, podían adivinar lo que había sucedido.
¿Tal vez Yvonne estaba representando a la Empresa York para criti