Larisa no estaba herida gravemente y no corría peligro...
Sin embargo, estaba completamente sorprendida.
Seguía retorciéndose en el suelo mientras se cubría la herida, y no respondía a nadie que la llamara por su nombre.
Xynthia estaba tan asustada que empezó a temblar.
Fue ella quien apretó el gatillo. No creía que el arma fuera a disparar una bala de verdad.
Si no hubiera sido por el retroceso, ¡Larisa habría muerto!
A Xynthia se le aceleró el corazón. Sabía que tenía que llamar a Harvey