Sin pensarlo dos veces, el rostro de Rachel Hardy se ensombreció al instante.
“¡Basta ya de calumnias, August Bauer!”.
“¡Muéstranos las pruebas si realmente las tienes!”.
“¡Eh! ¡¿Qué pasa si decides destruirla en cuanto te la enseñe?!”.
August entrecerró sus ojos hacia Rachel. Sabía muchas cosas sobre la mejor discípula de Oliver Bauer.
Por eso tenía una mirada atroz mientras miraba lascivamente la bonita figura de Rachel.
“¡Esta es una prueba sólida! ¡El asesino no tendrá oportunidad ni s