En el Hospital María de Hong Kong.
Lexie York, que llegó lo más rápido que pudo, apretaba los dientes mientras esperaba pacientemente a que Vince York terminara su operación.
“¡Maldita sea! ¡¿Esa maldita mestiza se atreve a ir contra Vince?!”.
“¡La mataré!”.
“¡¡¡La mataré!!!”.
Lexie pensó que Vince se saldría con la suya y engañaría a la cuarta princesa, matando a Jason Leo en el proceso.
Pero no esperaba que la supuesta colaboración no fuera más que una trampa mortal tendida por la enemig