"Príncipe Jean, tengo que admitir que tienes muy buena suerte".
Harvey York tomó el revólver y se rio entre dientes. Luego, disparó otro tiro en su sien con su mano derecha.
Un espacio en blanco.
Sin embargo, la expresión de Lucas Jean cambió al instante una vez más.
Harvey le sopló al revólver. Luego sonrió y dijo con indiferencia: "Parece que mi suerte también es muy buena".
Las pupilas de Lucas se contrajeron cuando Harvey le entregó el revólver esta vez.
La mano con la que volvió a lev