¡Paf!
Harvey se movió para abofetear a la Señorita Serpiente, enviándola a volar una vez más.
"¿Qué tiene de malo que te golpee?".
Harvey pisó la muñeca de la Señorita Serpiente con fuerza.
¡Crac!
El sonido de sus huesos rompiéndose sonó fuerte y claro en el aire.
"¿Crees que no me atrevo a golpearte solo porque criaste a una serpiente?".
¡Crac!
“¿Quieres lastimar a mi esposa? ¿Quién te dio el coraje para hacer eso?”.
¡Crac!
“¿Abofeteaste a mi cuñada? ¿Quién crees que eres?".
¡Crac!