{ Olivia } Antes de volver con mi familia, entro al baño para mojarme la cara y obligarme a calmarme un poco. Cuando me encuentro con mi propio reflejo en el espejo niego la cabeza hacia mí misma. Soy una zorra y una decepción para todas las mujeres del mundo. Y esta vez ni siquiera puedo culpar a mi loba porque mi celo ya terminó por completo. La decisión que tomé de ayudar a Daniel la tomé con la cabeza completamente fría. Porque lo quiero. Al menos una última vez. Maldito ritual estúpido