Mundo ficciónIniciar sesiónEmma tiene 33 años, castaña clara, con ojos marrones, deportista y con las ideas firmes. Pero su vida dará un vuelco por una llamada de teléfono. Arthur tiene 31 años, moreno, con ojos azules como el mar, corredor y boxeador, su vida está patas arriba pero tiene sus objetivos claros. Ella es española, él ruso. Hacía más de 10 años que no se veían ni sabían nada el uno del otro. Qué pasará cuando por causas del destino se reencuentran? Lograrán reconocerse? Estarán sus vidas entrelazadas hasta el fin de sus días? Lograrán sus objetivos o se quedarán por el camino?
Leer másC1-DÉJAME EN PAZ, ARIANNE
Arianne nunca creyó en milagros... hasta que el lobo que amaba murió en sus brazos.
—No puedes dejarme así —susurró, quebrada, acariciando su rostro inerte—. Me prometiste que estaríamos juntos, Axel. ¡Me prometiste que seríamos uno! ¡QUE ME HARÍAS TU LUNA!
Las lágrimas caían sobre el pecho inmóvil del lobo mientras ella apoyaba su frente contra la de él, respirando su aroma por última vez, el dolor era tan intenso que sentía como si le hubieran arrancado una parte de su alma.
Habían peleado juntos en la guerra contra Lilith, la reina vampiro. Y ella, como princesa de la Manada de las Tierras del Norte, estaba destinada a casarse con un poderoso Alfa por un pacto político, pero había decidido romper su compromiso, porque había elegido a Axel, el alfa miembro de la manada Cazadores.
Y Axel... había muerto salvándolos a todos.
Por eso ahora, mientras su cuerpo yacía sobre la mesa de piedra preparada para los rituales fúnebres, Arianne sostenía su mano fría entre las suyas, negándose a aceptar la realidad. Sus ojos, hinchados y enrojecidos de tanto llorar, apenas podían enfocar el rostro del hombre que había amado.
—¡Te amo!—sollozo—. ¡¿Cómo se supone que siga adelante?! ¡¿Cómo puedo vivir en un mundo donde tú ya no estás?!
Entonces, algo cambió. La piel de Axel, antes gris y sin vida, comenzó a recuperar color y la herida mortal en su pecho, empezó a cerrarse lentamente.
—¿Qué está pasando? —susurró, con el corazón agitado, limpiándose las lágrimas con manos temblorosas.
Rowan, amigo de Axel y alfa de la manada Cazadores, se acercó, incrédulo.
—No lo sé...
Un segundo después, el pecho de Axel se elevó con una inhalación profunda, sus párpados temblaron... y sus ojos se abrieron de golpe. Pero esa mirada antes cálida y llena de amor, ahora era friadad y casi inhumana.
Aun así, ella estaba emocionada, su corazón latiendo desbocado al ver al hombre que amaba volver a la vida.
—¡AXEL! —Exclamo y se lanzó sobre él, abrazándolo con toda la fuerza que le quedaba—. ¡Estás vivo! ¡Por la Diosa, estás vivo!
Ella había rogado a la Diosa hasta quedarse sin voz. Había suplicado de rodillas, ofreciendo su propia vida a cambio, desgarrándose el alma en cada plegaria para que le devolvieran a su amor perdido y la Diosa había escuchado.
Tenía que haberlo hecho, porque él estaba allí, había vuelto.
—Aquí estás... mi amor… —dijo entre lágrimas y tocando su rostro con manos temblorosas—. Volviste a mí. Sabía que lo harías. Lo sabía.
Pero Axel no la abrazó. Sus brazos permanecieron rígidos a los costados y su mirada se movió por la sala como si analizara un territorio desconocido.
Entonces ella sintió la diferencia.
—¿Axel?
—Sí.—respondió él sin emoción.
La sonrisa de ella se congeló, transformándose en una mueca de confusión, Rowan quien no estaba mejor, dio un paso con el corazón en la garganta.
—¿Cómo te sientes, hermano?
—Funcional —respondió el lobo, poniéndose de pie con movimientos mecánicos y apartando a Arianne como si fuera un objeto insignificante en su camino—. Los preparativos funerarios son innecesarios, debemos evaluar las bajas y reorganizar las defensas.
Cassian, el padre de Rowan, quien entró en ese momento, se detuvo en seco.
—¿Qué demonios...?
—Padre —dijo Rowan, sin apartar la mirada de Axel—. Él... ha vuelto.
El viejo lobo lo observó con cautela creyendo lo imposible, y Arianne, aún esperanzada pero con un nudo formándose en su garganta, intentó tomar la mano de su mate, pero él la retiró bruscamente, como si su tacto le quemara.
—Axel, ¿me recuerdas? —preguntó intentando encontrar en esos ojos algún rastro del hombre que amaba—. ¿Recuerdas lo que pasó antes de...?
—Recuerdo todos los eventos —respondió él —. La batalla. Mi herida mortal. Tus lágrimas innecesarias.
Arianne sintió que el aire se le escapaba del pecho, su Axel no era así, de alguna forma, ese no era él.
—Tú no.. —murmuró, con el horror dibujándose en su rostro—. ¡No eres él!
Cassian quien había escuchado de casos parecidos lo supo.
—Algo se quedó al otro lado, regreso de la muerte, pero no trajo las emociones consigo.Arianne, en ese punto ya estaba desesperada, con el corazón rompiéndose en mil pedazos, pero una vez más lo tomó de las manos.
—¡¿Recuerdas lo que me dijiste antes de morir?! —sollozo dolida —¿Tus últimas palabras? Me dijiste que me amarías por siempre, que me harías tu luna.
Él la miró sin parpadear y con total indiferencia.
—¿Y? Lo hice, pero... eso ya no significa nada. Fueron palabras de un moribundo.
Esa respuesta la destrozó por completo y sintio que su mundo se derrumbaba por segunda vez. Porque esto era peor que verlo morir. Ya que tenerlo frente a ella, respirando, pero sin el alma que había amado, era una tortura que no había imaginado posible.
—No... tú... tienes que recordar... Tu…
—Eso fue antes de morir, Arianne —respondió él indiferente, apartando la mano que intentaba tocarlo—. Tus intentos de despertar sentimientos que ya no existen son una pérdida de tiempo y de paso molesta.
Él intentó pasar junto a ella, pero Arianne se negó a rendirse.
—¡No! ¡Tú me amas! ¡Tu lobo me reconoce! ¡Blaze me conoce!
—Blaze ya no está —la cortó Axel con una frialdad cruel—. Murió conmigo. ¡Ya no hay lobo que pueda reconocerte, Arianne! Entiéndelo de una vez.
Ella se quedó sin aliento y negó con la cabeza mientras nuevas lágrimas brotaban de sus ojos.
—¡No te creo! ¡Te amo, Axel! ¡Estoy dispuesta a dejarlo todo por ti! ¡Romperé mi compromiso con Ezequiel por ti!
—¿Y qué te hace pensar que quiero eso? —Él la miró impasible —Ese Axel que amabas ya no existe, sería mejor que aceptaras la realidad y dejaras de arrastrarte por migajas de amor.
Arianne se enfureció en su dolor y sus puños golpearon su pecho una y otra vez, con toda la rabia y la desesperación acumuladas.
—¡Regresa! ¡Vuelve! ¡No quiero a este cascarón vacío!
Sus golpes se fueron debilitando hasta convertirse en un agarre desesperado, mientras Axel seguia inmóvil. Pero cuando Arianne intentó alejarse, sintió unas de sus manos sujetándola, la esperanza de que hubiera vuelto completo, fue inevitable.
Pero apenas Axel hablo, esas ilusiones se fueron al traste.—Déjame en paz, Arianne —exigió—. Tu patética devoción por un hombre muerto es irritante. Vuelve a tu manada y cumple con tu deber. Lo que buscas en mi no existe y nunca volverá a existir.
La soltó bruscamente, casi empujándola, y se alejó.
Por eso, esa noche, cuando el campamento dormía, Arianne tomó una decisión. No podía seguir fingiendo que Axel volvería a ser el mismo. No podía soportar un día más de esa tortura, de amar a un fantasma. Así que se internó en la oscuridad del bosque, abandonándolo todo.
Y cuando estaba más allá de los límites de la manada, una figura alta y robusta emergió de entre las sombras. El corazón de Arianne se detuvo al reconocer el aroma, era uno que había intentado evitar.
—¿A dónde vas con tanta prisa, futura esposa? —La voz de Ezequiel resono en la oscurida —He recorrido medio reino buscándote.
Él avanzó hacia ella con una sonrisa.
—Se acabó el tiempo de jugar a la guerrera, carino. El pacto de nuestras manadas es sagrado, y he venido a llevarte de vuelta...Emm vop.Del capítulo anterior….Cuando estuve lista, le mandé un mensaje a Odin, avisándolo que podía pasar a por mi cuando el quisiera.No tardo en llegar a buscarme.Me sentía guapa y sexy con eloutfitque había escogido.Cuando Odin llegó, nos fuimos a su coche.Nos pusimos al día de todo lo que había pasado.Me contó que les fue muy bien en el viaje que les organicé.Estaba feliz por ellos, y a Diana se la veía feliz.Pasaron unos 45 minutoscuando nos juntamos todos. Nos íbamos a divertir a una discoteca que habían abierto hacia relativamentepoco tiempo.Cuando llegamos, fuimos a una de las mesas vip y pedimos las consumiciones. Yo por mi parte queríatequila. Hacia m
Ruso vop.La semana paso más rápido de lo que creí. Cuando llego el miércoles, empecé a empacar las cosas necesarias que me tenía de llevar. Tenían de venir a por las cajas el jueves, para que el sábado cuando llegara estuviese todo ahí.Terminé de bajar las cajas, y me fui a duchar, estaba solo en casa, no tenía responsabilidades que atender, así que llamé a Claudia, la chica que conocí.Nos quedaban solo dos días, después me iba, desaparecía. Volvía a mi vida. No sécualfue el motivo para contarle a ella todo lo sucedido con Emm, pero lo hice. Resultó ser buena amiga en todos los sentidos…Todo iba bien, pero el miércoles por la noche, cuando se suponía que Lobo no iba a estar, empecé a bajar las cajas para tenerlas abajo cua
Ruso vop.Llevo dos meses ya sin saber cómo acercarme a ella. Mi mayor temor se hizo realidad.Ella no quería nada conmigo. Solo fue sexo. Como pude pensar queesto no pasaría.Me usó, hizo lo mismo que ella piensa que le hice. Y ahorano se digna ni a ver mis mensajes ni me coge ni contesta mis llamadas.Realmente cambié por ella. En el momento que me di cuenta dequién era, tenía claro quemi forma de vivir tenía de cambiarla.Hacia ya2meses quepasó ese maravilloso fin de semana.Dosmeses sin saber de ella.Me evitaba y los chicos no me querían ayudar. La entendían a ella…Y a mi quien me entiende…. El único quien me a estado escuchando y ayudando, a sidoLobo.Perome siento desplazado de los chicos,úl
Odín vop.Llegué a buscar a Emm más pronto de lo que acordamos. Pero así tendríamos tiempo para hablar.Cuando abrió la puerta y la vi, dios estaba guapísima. Esta noche por poco que quiera tendrá al tío que quiera...Estas para romper cuellos Emm, ella se echó a reír por mi comentario. Cogió sus cosas y nos fuimos a buscar a Diana.En el camino, nos pusimos al día del viaje con Diana, y lo que más me sorprendió fue lo que entre ella y elRusopasó. Estabaclarísimoquepasaríaeso.Tenía claro lo que había pasado durante todo aquel tiempo que habían pasado juntos. No hacía falta ser muy listo para averiguarlo. Pero no quería ver a Emm pasarlo mal, pero yosabiaque ella estaba enamorada de él





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