Capítulo 85: Dones licántropos.
Ante las palabras de Alastor, esta vez, todos los presentes intercambiaron miradas confundidas, por lo que, tras soltar un suspiro, el alfa comenzó a relatarles su historia.
Mientras su padre hablaba, Anna agachó la cabeza y bajó sus manos de la mesa para colocarlas sobre sus piernas cerrándolas fuertemente en un puño.
Había escuchado aquella historia tantas veces, y, sin embargo, esta aún seguía provocándole náuseas e irritación, sin embargo, en esta ocasión, había algo diferente.
Su odio y su