Capítulo 49: Promesa.
Alrededor de las tres de la mañana, gracias a que, se había ido a dormir relativamente temprano, Dante abrió los ojos perezosamente, sin embargo, al darse cuenta de lo oscura que estaba la habitación, el joven se incorporó en la cama bruscamente.
―Anna ―masculló al recordar lo sucedido
Dispuesto a ir a buscar a su compañera, Dante salió de la cama, sin embargo, un quejido cerca de él lo hizo congelarse antes de clavar su mirada hacia la cama.
Allí estaba ella, durmiendo a pierna suelta.
Debido