Capítulo 26: Él está bien.
Cuando el sonido de las risas comenzó a apagarse, Ariel se aclaró la garganta y dirigió su mirada hacia Dante, quien enderezó su postura ligeramente.
―Entonces, ¿nos reuniste para decirnos que podrías ser la rencarnación del Lobo Milenario? ―preguntó Ariel
―No abuelo, en realidad, reuní a toda mi familia porque quería disculparme con todos, debí haberles hablado sobre mi pequeño problema, no debí haberle pedido al abuelo Elián que ocultara mi secreto, fue egoísta de mi parte ―dijo Dante dirigie