Capítulo 24: La invitación de Basil.
Antes de seguirla, Dante sonrió.
Tras el problema que habían tenido con Ceres, su relación se había vuelto un poco más candente, y eso, era algo que lo enloquecía y le fascinaba.
Sin embargo, dada la situación en Loto de Luna y el estado de alerta en el que él se encontraba constantemente, no le permitía disfrutar plenamente la compañía de Anna, por lo que agradecía a la diosa que, por fin, tendrían algo de tiempo para ellos.
Claro, si es que podía sacarse el video de Alastor de la cabeza, pues