Capítulo 14: La cabaña.
Tras una larga y tensa carrera para Amara, el pequeño grupo finalmente llegó a su destino, por lo que, permitiéndole ir a su ritmo, Dante y Byron se quedaron unos pasos detrás de la loba, dejándola olfatear y recorrer el lugar con calma.
―Tranquila… Tú puedes ―le susurraba Ares cuando Amara se congelaba en algún lugar debido al miedo
Ante las palabras de su hermano y sus suaves caricias, la loba poco a poco fue recorriendo el lugar, recordando, todos y cada uno de los momentos vividos en aquel