_ no te vayas por favor… por favor
Se detuvo con la espalda pegada a la puerta aun cerrada, el chico gateo sobre la cama hasta que se puso de pie, caminó lentamente hacia Taylor aun con pasos inestables, mientras él lo observaba a medida que se acercaba mas
su hermoso cabello estaba desordenado, sus ojos enrojecidos se veían aún más claros y sus labios apetitosos se encontraban nuevamente presos entre sus dientes, la voz necesitada del chico había viajado directo a su verga haciéndola erguirse