Graham regresó a la casa de la manada con la mente completamente revuelta. Durante todo el camino las palabras de Lyn no habían dejado de repetirse en su cabeza una y otra vez, mezclándose con los recuerdos que tenía de Kassidy desde que era apenas una niña. Él la había visto crecer, él la cuido junto a Kassandra, recordaba todo lo que vivieron juntos y le resultaba imposible hacer encajar ambas imágenes. Por un lado, estaba la mujer que acababa de asegurarle, con una convicción imposible de fi