Mundo ficciónIniciar sesiónUn sutil, pero brillante rayo de sol entraba por la ventana de la habitación. Angeline intentó darse la vuelta para tomar el edredón y ponérselo por encima de la cabeza, pero sintió el cálido y definido cuerpo encima de ella.
Angeline intentó una vez más removerse, pero su cuerpo estaba dolorido, le dolía la cabeza, los brazos, las piernas, sus pechos y hasta su entre pierna. «Jodido hombre, casi acaba conmigo. Eso me







