Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa había pasado casi una semana desde que Angeline regresó a su trabajo y su jefe aún no aparecía. —Gracias a Dios esta semana no hay reuniones sino no sabría que hacer— pensó.
Le parecía extraño que el imbécil no haya dado señales de vida, ni llamadas, ni mensajes, nada, incluso hasta el señor Cristopher tampoco había pasado por el lugar.
—Será que le pasó algo y







