Astoria se encontraba caminando de un lado a otro, mientras sus manos sudaban más de lo que a ella le hubiera gustado. Su mente corría a mil por hora, era por eso que Coraline, siendo una de las mejores amigas de todos los tiempos, decidió bañarla con agua helada.
—¡Cora! ¡¿Estás loca?! —se quejó retirando de su rostro el exceso de líquido.
—Mira, Asto. Puedo estar loca, pero eres tú la que estaba dando vueltas en el mismo sitio, ¿acaso querías romper el piso y pasar derecho a la alcoba de los