Ambos se encontraban dudando acerca de lo que debían hacer con Erin. Estaba claro que ella era una amenaza si se mantenía cerca, pero al permitirle quedarse, podría ser ese peón que los llevaría directamente a Erika, e incluso a Dimitri.
Estaban en un juego de ajedrez, en el que debían fijarse en cada uno de los movimientos de su oponente, la manera en la que razonaba, la clase de decisiones que tomaba y el motivo de cada una de ellas. No podían permitirse errores, tenían que mantener un ojo ab